CONCURSO DE ROSAS NUEVAS DE BARCELONA

 

 

 

Como cada año, el jurado ha tenido  mucho trabajo a la hora de determinar cuáles eran las mejores rosas entre los sesenta y seis rosales que han competido en la  Octava edición del Concurso Internacional de Rosas Nuevas de Barcelona, celebrado  el pasado mayo  en el Rosedal de Cervantes.  Quince  participantes de nueve países  fueron a presentar su trabajo de años, que es lo que cuesta obtener una nueva variedad de rosas. Sin embargo, el resultado final, por su extraordinaria belleza,compensa todos los esfuerzos empleados. 

 

 La benignidad del clima de Barcelona hace que nuestra ciudad abra la temporada mundial de concursos de rosas nuevas.  Todo un honor, y también una buena oportunidad para dar a conocer internacionalmente el Rosedal de Cervantes, que  encabeza cada año la presentación de  nuevas rosas.  Un hecho que se añade al objetivo de este concurso  que no es otro que convertirse en  un gran aparador de las novedades rosarianas para los profesionales y el público en general,  es estimular  el conocimiento y la estima por los espacios verdes urbanos y contribuir a la proyección de la ciudad y su rosedal.

Cada variedad de rosa compite entre las de su misma categoría o raza, que es como se dice técnicamente.  Hay seis categorías: floribundas, arbustivas, híbridas de té, paisajísticas, miniaturas tapizantes y  trepadoras. El nivel de novedad y las muchas cualidades de las rosas de reciente creación dan una muestra de la vitalidad con que progresa el  mundo del rosarismo y de la pasión que despierta entre el público.

 

La obtención de nuevos rosales

 

Las nuevas variedades de rosales se obtienen a través de cruces  entre dos variedades.  Una que actúa como padre,  aportando el polen, y la otra que hace de madre,  recibiéndolo en los estigmas  para que fecunde el óvulo y se forme el fruto y  las semillas . Esta operación que solamente se realiza en primavera, ha de ser muy cuidadosa.  Cada flor fecundada se etiqueta y es protegida para que no le entren  pólenes extraños.   En Otoño el fruto madura y  se recoge.  Entonces hay que mezclarlo con arena granada (???)  y mantenerlo fresco y húmedo .

Cuando llega la primavera se hace la siembra.  Si todo va bien, germinarán diversas plantas, a menudo todas   ellas con  caracteres diferentes, heredados de sus progenitores.  Cuando estas plantas crecen, durante el primer junio o , más frecuentemente, durante junio del segundo año de vida, ya tienen yemas  lo bastante maduras para ser injertadas sobre un rosal silvestre o rosa canina/escaramujo o rosal silvestre (?) que les aportará el vigor  suficiente  a través de las raíces para que den todo de sí .  La fase siguiente, cuando el rosal ya es adulto, permite observar las verdaderas cualidades que presenta la nueva variedad.  Muchas son débiles, no aportan  ninguna novedad o no son autosuficientes.  Lamentablemente, suelen ser la mayoría.  Obtener una nueva variedad con muchas cualidades no es fácil.  Luego, si son suficientemente buenas, se van a reproducir para formar variedad y poderlas llevar a los concursos.

 

 Los galardones han ido a parar no solamente a las rosas más bonitas,sino también a aquellos rosales que reúnen otros atributos como: vigor, desarrollo, follaje, fragancia, resistencia a las enfermedades y a las altas temperaturas del verano, persistencia de la flor, aspecto postfloración, refloración e interés y novedad de la flor.

Finalmente, el jurado se decidió por las rosas y los rosales que pueden contemplar en esta página.  

Un podio que dice mucho del trabajo de los creadores de rosas.